martes, 21 de octubre de 2014

Taller de Constelaciones Familiares: Sábado 8 de Noviembre

APRENDER A DECIR ADIÓS ES APRENDER A AMAR

De 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas


Como dice Marta Bujo:
"…Hay en el acto de dejar atrás, un poco de salir al encuentro…
…Hay oculto en cada adiós una silenciosa bienvenida…
…Que nuestra historia y la de todos es tan solo una mezcla extraña de principios y de finales…
…De muertes que parieron nuevas vidas, y pérdidas que condujeron a encuentros."

Comprender los ciclos de la vida nos lleva a entender que nuestras relaciones y situaciones que vivimos tienen un tiempo, que nada permanece salvo el amor que ofrecemos desde nuestro corazón y que el único modo de vivir plenamente el presente es despidiéndonos del pasado.
Este es un taller dedicado a aprender a despedirnos de las personas y las cosas.

A menudo sucede que llevamos uno o varios duelos que no hemos hecho, que no hemos llevado a término, que se ha quedado atascado en alguna de las fases. Seamos conscientes de ello o no, este duelo, no hecho, condiciona nuestra actitud ante la vida. Ello es así porque inconscientemente cuando un padre no se autoriza a hacer un duelo por un ser querido, tampoco autoriza a sus hijos a hacerlo y a terminarlo. De modo que estos hijos se ven en medio de una especie de Fidelidad Familiar Invisible e Inconsciente que no les permite avanzar en su camino sin la autorización de sus ascendientes.

     Cuando abordamos el duelo vamos integrando cada una de sus fases, tomando conciencia de todas aquellas ataduras emocionales que nos han sujetado e impedido liberarnos de modo natural.
     Hay que tener en cuenta todo tipo de duelos, tanto reales como simbólicos: de seres queridos, de parejas, de accidentes, negocios, trabajos, de belleza, de mascotas, casas.…
     No debemos olvidar a la hora de hacer un duelo aquellos relacionados con los abortos. Tanto los voluntarios como los involuntarios, seamos de ello conscientes o no, dejan en nosotros una inmensa carga de dolor que a veces puede ir acompañada de la culpa. Este dolor condiciona en cierta medida y de manera inconsciente nuestro devenir diario. Además, los abortos, tanto voluntarios como involuntarios, hasta fechas relativamente recientes han sido siempre silenciados.

AL FINAL DEL TALLER SE OFRECERÁ ENERGÍA DIKSHA A QUIEN LO QUIERA

Facilitadora: Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga General Sanitaria
Ser Puente, Moon Mother Avanzada y Diksha Giver
Constelaciones Familiares y Psicoespiritualidad Femenina

Aportación: 60 Euros
Información e inscripciones: inmapsi@gmail.com    Tel. 654 11 25 58

martes, 18 de marzo de 2014

BERT HELLINGER: Derecha e Izquierda, las Otras Dimensiones

Del curso en Berlín, 10-12 de septiembre 2010
Quiero hacer algo con todos vosotros. Lo haré a través de una meditación.


Comentario previo

Hay dos hemisferios cerebrales, que se encuentran uno frente al otro. Se encuentran enfrentados y también se complementan. Se encuentran enfrentados, porque se hallan separados. Ambos tienen funciones diferentes.

Continuamente tenemos dificultades, porque nos movemos más en un hemisferio cerebral que en el otro. La solución sería, juntarlos de tal manera, de poder movernos con ambos, sin hacer distinciones entre ellos. Esto es lo extrínseco, en general conocido.

Ahora viene algo diferente. En la Biblia dice: “Dios creó al hombre a su imagen.” Después viene algo desconcertante. Dice: “Varón y hembra los creó.”

Entonces con Dios- si es que tengo el permiso de decirlo de este modo- ambos hemisferios cerebrales no se hallaban separados.

Con nosotros se encuentran separados. Al contrario que con Dios, para nosotros hombre y mujer aparecen separados. Pero el hombre solo, no está hecho a imagen de Dios, y la mujer sola, no está hecha a imagen de Dios. Solamente juntos corresponden a la imagen de Dios.

Es decir, el hombre solo se halla incompleto. Sólo con la mujer se completa. Pero él diferencia entre sí y la mujer. Lo mismo vale para la mujer.

El ser humano se hace completo, si logra unir dentro de sí tanto lo masculino como lo femenino- en todo sentido, es decir si logra la unidad.

Hay muchas diferenciaciones, donde no apreciamos que son una continuación de la diferenciación entre hombre y mujer. Por ejemplo la diferenciación entre cuerpo y espíritu. En lugar de mujer decimos cuerpo, en lugar de hombre decimos espíritu.

En este sentido, el camino espiritual no reconociendo al cuerpo, es en muchos sentidos una negación de la mujer. De allí que muchos caminos espirituales sean hostiles al cuerpo. Anulan la unidad entre el hombre y la mujer y le dan primacía a uno por encima del otro.

Así se da también con el hemisferio derecho y el izquierdo. Uno es masculino, el otro femenino. Lo mismo vale para arriba y abajo.

Pues bien, la pregunta que surge es: ¿Qué logra unirlos?


EN SINTONÍA

A cerrar los ojos, sientan en ustedes:

¿Qué lado tiene mayor fuerza: el derecho o el izquierdo?

¿Qué tiene mayor fuerza: arriba o abajo?

¿Qué tiene mayor fuerza: la relación con mamá o la relación con papá?

Si tienen hijos de distintos sexos. ¿Con cuál de ellos es más fuerte la relación, con el hijo o con la hija?

LA MEDITACIÓN

Esto fue lo preliminar. ¿Pudieron percibir en ustedes la separación?

Ahora- a través de la meditación- quiero transitar con ustedes un camino, en el cual podamos unir ambas partes. Uno y otro siempre son a la par masculino y femenino. La pregunta es: ¿cómo llevo a ambos a una unidad? Si esto lo logramos en los distintos ámbitos, logramos la unidad entre hombre y mujer en nosotros y en nuestras relaciones de pareja.

DERECHO E IZQUIERDO

A cerrar los ojos. Dirigimos nuestra atención al brazo derecho, al brazo izquierdo. Abrimos los brazos y giramos las palmas hacia arriba. Luego las ubicamos sobre los muslos. A mantenerse relajados.

Ahora sientan primero una mano y después la otra. ¿Cuál es más fuerte? ¿Cuál es más débil?

Sin mirar ni a la una ni a la otra, dirijan la mirada hacia delante, hasta que ambas manos se unan.

Esto significa que una mano se hace más y la otra también. Esperamos, hasta ya no pensar ni en la una ni en la otra, derecho e izquierdo se hicieron uno- infinitamente uno. Aquí se desarrolla un proceso, donde los contrarios se anulan. Juntos se convierten en una unidad.

ARRIBA Y ABAJO

Hacemos ahora lo mismo con arriba y abajo. Miramos primero hacia arriba y luego hacia abajo. ¿Dónde en nuestro cuerpo transcurre la línea divisoria? También aquí esperamos, hasta que ambas partes lleguen a ser una. Cuando la unidad se logra, sentimos la diferencia en nosotros.

PADRE Y MADRE

Hacemos ahora lo mismo con padre y madre. En nosotros sentimos de inmediato el lugar del padre y el lugar de la madre. ¿Cuál de ellos se encuentra desatendido y en el trasfondo?

Nos mantenemos en un movimiento interior, hasta que ambos surjan en nosotros, se unan, se hagan iguales y uno a la vez.

LA RELACIÓN DE PAREJA

Ahora trasladamos este movimiento a nuestra relación de pareja. ¿Quién o qué se halla en primer plano? ¿Quién o qué se halla más en el trasfondo? ¿Algo se encuentra más a la derecha, más a la izquierda? ¿Quién o qué se encuentra más arriba o abajo?

Ahora permitimos que se junten, ambos o ambas indiferentemente. Sentimos el efecto, cuando ambos se unen en un amor abarcador.

DIOS Y EL MUNDO

Ahora nos dirigimos a un contraste más, a la que podemos comparar con derecha e izquierda o con arriba y abajo- el contraste entre Dios y el mundo.

Dejamos que confluyan en nosotros en una unidad sin distinciones, nosotros unidos a la vez con ambos, siendo uno- en todos los sentidos.

CONSIDERACIÓN ULTERIOR

Estas reflexiones pueden ser aplicadas también en otros contrastes. Las voy a mencionar brevemente.

SALUD Y ENFERMEDAD

Si queremos deshacernos de una enfermedad nos comportamos de una manera masculina. Si asentimos a ella, nuestro comportamiento es femenino. Si ambos contrastes pueden confluir, salud y enfermedad tienen un efecto conjunto y se convierten en una unidad.

VIDA Y MUERTE

La vida es aquí masculina, la muerte femenina. ¿Qué sucede con nosotros, si en nuestro sentimiento ambas pueden llegar a ser una unidad?

Nuestra vida se serena y se completa. La vivimos cara a cara con la muerte. Entonces también la muerte se completa a su tiempo.

ANTES Y DESPUÉS

Desde el sentimiento, lo pasado en el tiempo es femenino. En todo sentido está concluido. Lo próximo es masculino. Si nos dirigimos al después actuamos de manera masculina. Si lo anterior nos cautiva, esperamos, sin actuar. Ambas partes son necesarias y por sí solas estériles.

¿Cómo se hacen uno? En el instante, ahora.

MI CUERPO

A nuestro cuerpo muchas veces lo tratamos, como si estuviera subordinado a nuestro espíritu. Lo tratamos de arriba a abajo, si bien ningún espíritu puede vivir en sí, sin cuerpo.

Muchos postulan el contraste que se da entre espíritu y cuerpo, también muchas personas religiosas o espirituales. Allí se refleja otro contraste, especialmente en los hombres. Es el contraste que se da entre hombres y mujeres.

¿Qué no le han hecho hombres a mujeres en desprecio, opresión, mutilación, denigración? Tratando a las mujeres como propiedad personal, de la cual podían disponer a su antojo, podían intercambiar o deshacerse, sin compasión y respeto, sin corazón.

Del mismo modo tratan muchas veces a su cuerpo. Lo descuidan y lo ponen en juego por los así llamados valores espirituales, muchas veces en afán de vana gloria.

¿Qué es ultimadamente una guerra o una campaña militar, la imagen de la tierra asaltada, la violación de una mujer, que en sus consecuencias lleva a la violación de muchas mujeres, sin compasión y respeto y corazón?

¿Dónde comienza para nosotros la reconciliación y la paz en todos los niveles?

En el respeto y el amor por las mujeres y en que los hombres se ubiquen debajo y junto a ellas.

Este movimiento va mucho más allá de la llamada igualdad de derechos, así como entre cuerpo y espíritu no puede haber igualdad, sino solo un plegarse, a lo que le precede, que es lo que lo mantiene en la vida y lo sostiene.

Si pienso, en lo que muchos hombres, a través de tanto tiempo, le han hecho a las mujeres, me salen las lágrimas, también cuando reflexiono acerca de lo que yo y muchos hombres le han hecho a su cuerpo y al cuerpo de otros seres humanos.

Así como los hombres, especialmente los hombres, tratan a las mujeres, así tratan a la tierra, si bien es sólo ella la que los sostiene.

De modo similar manejan el dinero. Más allá del dinero como salario merecido por un trabajo realizado; una ganancia sin fundamento se convierte en manos de los hombres en una guerra nueva y diferente y- ultraja a aquellos de los que ultimadamente proviene.

¿Cómo regresamos a nuestros fundamentos? ¿Cómo regresan los hombres a las mujeres? ¿Cómo regresan mujeres a sus madres, cuando se sienten en una situación similar con respecto a su cuerpo?

Con humildad. De una altanería prepotente regresamos a la tierra. Regresamos haciendo un desplazamiento del peso: de lo volátil a la atracción de la madre tierra, de la que provenimos, que es la que nos nutre y nos sostiene. Entonces las mujeres cargan a los hombres y a otras mujeres con un amor maternal. Se unen a ellos, conforman una unidad, sin elevarse por encima de los mismos.

Así también regresamos a nuestro cuerpo y a través de él hacia ese poder creador, el arquetipo y el origen de toda vida, que de modo más amplio encontramos en la mujer, en la madre- y también en nuestro cuerpo.

¿Cómo? Con ese amor original, que maternalmente se dirige a todo a lo que dio existencia diciendo: ¡Que se haga! ¡Qué sea! ¡Qué viva!

EL ABRAZO

Hace poco reflexioné acerca de lo que sucede en un abrazo. Hombre y mujer están en una referencia mutua. Entonces aquí está ubicado el hombre y frente a él la mujer. El hombre extiende ampliamente los brazos y mira invitándola a la mujer. Frente a él se encuentra la mujer. Ella también abre los brazos y mira invitadoramente, con amor al hombre. Ellos se acercan mutuamente y se abrazan en forma entrañable.

¿Cómo aguantan el abrazo? Sólo un corto tiempo. El abrazo es demasiado poco. La relación entre hombre y mujer, si absorbe todo como en un abrazo, es demasiado poco. Para la vida es demasiado poco. Por lo mismo se separan después de un abrazo, tienen que soltarse. Nadie lo aguanta a la larga.

Ella da un paso hacia atrás y él da un paso hacia atrás. Ambos vuelven a extender sus brazos, muy ampliamente y miran más allá de la pareja a la vida como un todo. Ahora integran mucho a su abrazo, por ejemplo a la familia del otro, todo lo que le pertenece, pero también al mundo como a un todo. Y aquél que extiende los brazos siente que hay algo grande detrás de él, algo que lo sostiene y que tiene un efecto. Luego vuelven a mirarse, pero en unión con eso más grande. Experimenta su relación en otro nivel. Tiene otra amplitud, otra profundidad. Ambos ven al otro unido a mucho. No se atreven, a querer sacar al otro de allí y tenerlo sólo para sí mismo. Eso ya no es posible. Pero justamente, por ser tan amplia la mirada, pueden encontrarse de esta manera tan despreocupada, separarse un poco, nuevamente encontrarse, nuevamente separarse un poco, porque se encuentran integrados a algo más grande.

Lo mismo vale si, igual que la imagen de hombre y mujer, experimentamos en nosotros muchas cosas tanto pertenecientes como desconectadas.

Por ejemplo:

Derecha e izquierda
Arriba y abajo
Cuerpo y espíritu
Salud y enfermedad
Pasado, presente y futuro

¿Cómo se logra en nosotros la unión de lo separado, tanto en la sensación como en el actuar?

Abrazamos con amor a ambos lados en nosotros. Luego retrocedemos algo interiormente, hasta poder percibir en nosotros las diferencias. Ambos lados vuelven a acercarse, hasta que se sientan uno con nosotros y nosotros con ellos. Así, en una unidad con ellos miramos hacia adelante, hacia aquello que nos desafía y lo realizamos con amor.

martes, 18 de febrero de 2014

TALLER DE SANACIÓN DEL NIÑO INTERIOR

 LA NIÑA QUE HABITA EN MÍ

SÁBADO 8 DE MARZO DE 10 A 20 HORAS



Dentro de cada uno de nosotros hay una niña o un niño alegre, y en continuo asombro. Con capacidad para ir más allá de sus límites, encontrar soluciones creativas a las situaciones difíciles.

Disfruta con cualquier atisbo de vida animal o descubriendo una simple flor, una nube… ella está intimamente unida a tu esencia y conoce tu misión de vida...





…Pero también es vulnerable y si se ha sentido rechazada, obligada o abandonada, puede teñir tu visión del mundo percibiéndolo como amenazante. Viéndose sin los recursos para afrontarlo vive desde su inseguridad y sentimiento de carencia que derivan en situaciones conflictivas y el olvido de sus cualidades.

Taller de sanación profunda dirigido desde el trabajo fenomenológico y de las Constelaciones Familiares. Introduciremos el cuento como medio de autodescubrimiento; la creatividad, la música y la espontaneidad.

Descubrirás qué memorias del pasado están afectando a tu vida presente
Como los mensajes que recibiste de niño han ido formando tu carácter y visión del mundo
Aprenderás a reprogramar tu mente de una forma positiva que irá transformando tu vida
Tendrás oportunidad de mirar a tu madre de una forma nueva y sanar algo con ella



Facilita: Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga, Ser Puente y Moon Mother (Madre Luna)


Aportación: 60€

INSCRIPCIÓN

Telf. 654 11 25 58 inmapsi@gmail.com





CENTRO SANITARIO INTEGRATIVO
SALUD Y REALIZACIÓN PERSONAL
Calle Candalija,8 Entresuelo dcha. (junto a C/Alfonso)
50003 ZARAGOZA





viernes, 10 de enero de 2014

PRÓXIMO TALLER EN CENTRO AMA


TALLER DE CONSTELACIONES FAMILIARES
DOMINGO 19 - De 10 a 14 horas


Todos formamos parte de una familia. Estamos unidos por profundos lazos de amor y lealtad. En muchos casos, este amor que puede llevarnos a la felicidad, también nos puede traer dificultades y desdicha. La dinámica de este taller permite sacar a la luz las lealtades ocultas y establecer los llamados Órdenes del Amor. La imagen de la constelación actúa a nivel profundo iniciándose un proceso de solución y asentimiento consciente al propio destino.

Bert Hellinger, filósofo, psicoterapeuta , pedagogo y teólogo alemán realizó una síntesis de diversos métodos psicoterapéuticos hasta desarrollar su propia Terapia Sistémica y Familiar: las Constelaciones Familiares. Es una de las figuras claves del mundo psicoterapéutico actual. Sus libros están siendo traducidos a muchos idiomas y sus enseñanzas vulgadas por todo el mundo.

En el trabajo de constelaciones todos los asistentes se nutren personalmente de las dinámicas que surgen, tanto los que exponen su caso como los representantes en la constelación y los observadores. Es un trabajo en círculo y grupal donde todos están dentro, a la misma distancia del centro y donde la participación o la observación en vivo incide y transforma tanto a nosotros como al sistema, red, familia a la que pertenecemos, dando vigor y equilibrio.


Puedes venir a participar o bien solicitar desplegar tu constelación.

Aportación: Participantes: 15€ - Con constelación: 50€

FACILITADORA: Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga General Sanitaria, Col. A-2143

INSCRIPCIONES: inmapsi@gmail.com - Tel 654112558



CENTRO AMA
Calle Candalija 8, Entresuelo Dcha.
(junto a C/Alfonso I, 21)50003 ZARAGOZA




jueves, 26 de septiembre de 2013

PROSPERIDAD Y ABUNDANCIA
Constelaciones Familiares

 Sábado 5 de OCTUBRE
10 a 14 y de 16 a 20 horas
Abriremos viejos programas de escasez ocultos en nuestro linaje que puedan estar bloqueando la abundancia en nuestra vida…
Imágenes integradas 2
...y descubriremos los órdenes del Éxito, que nos muestra Bert Hellinger a través de su experiencia con las constelaciones tanto en lo personal como en lo profesional

Puedes constelar tu 
proyecto profesional o tu proyecto vital
Ø  
Domingo 6 de OCTUBRE
10 a 13:30 horas

 INTRODUCCIÓN A LAS CONSTELACIONES ORGANIZACIONALES
Nueva forma de análisis y detección de dinámicas ocultas que puedan estar dificultando el funcionamiento de una empresa u organización.
Cualquier persona en un puesto de responsabilidad puede beneficiarse de esta metodología y para la toma de decisiones y el encuentro de soluciones
                                                         
                             APORTACIÓN
                                                         
                                                      SÁBADO 70 €
SÁBADO Y DOMINGO 100€


ECOCENTRO LUZ.ARCOIRIS
C\Gascón de Gotor 13.Junto a PºSagasta
Tfno. 976 252740


INFORMACIÓN

inmapsi@gmail.com  Tel. 654112558


Imágenes integradas 1

INMACULADA DE LA IGLESIA FERRERAS
Psicóloga General Sanitaria – Col. A-2143
 Amplia formación en Constelaciones Familiares
Psicología femenina y del ciclo vital
 Psicoespiritualidad y Sabiduría Ancestral

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LOS ÓRDENES DE LA AYUDA

Ayudar, qué significa?

Ayudar es un arte. Como todo arte, es necesario conocerlo, se puede
aprender y practicar.

La ayuda como compensación

Como seres humanos dependemos de la ayuda de otros. Solo así nos
podemos desarrollar. También necesitamos ayudar a otros. Quien no es
necesitado, quien no puede ayudar a otros, se aísla y atrofia. El ayudar
entonces, no solo sirve a los otros,sino a nosotros mismos. En regla general la
ayuda es recíproca, por ejemplo: en una pareja; y se regula según la necesidad de
compensación. Quien recibió de otros lo que desea o necesita, quiere retribuir,
es decir quiere dar y con este acto compensar la ayuda recibida.
A veces nos sentimos limitados en la compensación, por ejemplo frente a
nuestros padres. Lo que ellos nos regalaron, es demasiado grande, como para
poder encontrar una compensación en el dar. A ellos solo podemos darles el
reconocimiento por el regalo recibido y el agradecimiento desde el corazón. La
compensación solo se logra, dando a otros, los cuales a nosotros tampoco nos
pueden devolver, pero están dispuestos a pasar lo recibido, por ejemplo a los
propios hijos.
Para poder ayudar, primero tenemos que haber recibido y tomado. Solo
entonces sentimos la necesidad y la fuerza, de ayudar a otros, especialmente
cuando esta ayuda nos exige mucho. Esto presupone, que aquellos, a quienes
queremos ayudar y lo que estamos dispuestos y capaces de dar, lo necesiten y
quieran recibir. Si no, nuestra ayuda cae en el vacío. En este caso separa en
lugar de unir.

Primer orden de la ayuda

El primer orden de la ayuda sería que uno da solamente lo que tiene y
solo espera o toma, lo que necesita. El primer desorden de la ayuda comienza
allí, donde uno quiere dar lo que no tiene, y el otro quiere tomar, lo que no
necesita; o cuando uno espera y exige del otro, lo que éste no puede dar, pues
no lo tiene, pero también donde alguien no debe dar algo, pues con este darle
quitaría al otro algo, que solo él debe o puede llevar y puede o debe hacer. El
dar y el tomar tiene sus límites. El arte de ayudar consiste en percibir esos
límites y someterse a ellos.
Esta forma de ayuda es humilde, renuncia a la exigencia y también al
dolor. En las constelaciones familiares se muestra con qué se debe confrontar tanto el que ayuda como el que pide la ayuda, por ejemplo cuando el constelador renuncia a
la ayuda interrumpiendo la constelación. Tenemos que saber asimismo, que
esta humildad y esta renuncia contradicen las formas tradicionales de ayuda
verdadera, y el que ayuda de esta manera se expone a reproches y fuertes
ataques.

El segundo orden de la ayuda

La ayuda está al servicio de la supervivencia por un lado y del desarrollo y
del crecimiento. Pero tanto la supervivencia, el desarrollo y el crecimiento
dependen de circunstancias especiales, externas e internas. Muchas
circunstancias externas están predeterminadas y no son cambiables, por ej.
una enfermedad hereditaria o también consecuencias de acontecimientos y de
culpa. Si la ayuda no toma en cuenta estas circunstancias externas o las niega,
la ayuda está condenada al fracaso. Sucede lo mismo con los acontecimientos
de orden interno, por ejemplo: la implicación en el destino de otros en una familia y el
amor ciego.
Para muchos “ayudadores“ parece difícil soportar el destino del otro y lo
quieren cambiar. Pero no porque el otro lo necesita o lo quiere, sino porque
ellos mismos lo aguantan con dificultad. Cuando el otro permite la ayuda, no es
porque lo necesita, sino porque le quiere ayudar al “ayudador“. Entonces este
ayudar se convierte en tomar y el recibir ayuda, en dar.
El segundo orden de la ayuda sería entonces, que se someta a las
circunstancias y solo interfiera apoyando, mientras éstas lo permitan. Esta
ayuda es cuidadosa y tiene fuerza.
El desorden sería cuando la ayuda niega u oculta las circunstancias, en
lugar de encararlas junto con quien está solicitando la ayuda.Querer ayudar en
contra de las circunstancias debilita a ambas partes, al que ayuda y al que
necesita la ayuda.

El tercer orden de la ayuda

Muchas personas que ayudan, por ejemplo: psicoterapeutas y trabajadores
sociales, piensan que deben ayudar como padres a sus hijos pequeños.
También aquellos que solicitan ayuda, esperan recibir la ayuda como de padres
a sus hijos, y asimismo recibir posteriormente de sus terapeutas, lo que aún
esperan y exigen de sus padres.
Pero qué sucede cuando los “ayudadores“ responden a estos deseos?
Ellos comienzan una larga relación con sus clientes, y se encontrarán en la misma situación que los padres; paso a paso le tienen que poner límites al cliente.
Muchos “ayudadores“ quedan atrapados en la transferencia y contra
transferencia del hijo a los padres y de esta manera obstaculizan la despedida
de los padres, así como la de ellos mismos. Solamente en situaciones donde el
“ayudador“ lleva a cabo un movimiento interrumpido puede ponerse en el
lugar de uno de los padres.
El tercer orden de la ayuda sería entonces que un “ayudador“ se
enfrente a una persona adulta, que busca ayuda de manera adulta, y que
rechace ubicarse en la posición de sus padres.
El desorden aquí sería, permitirle a un adulto pedir ayuda como un niño,
tratarlo como un niño y decidir algo, por lo que él mismo debe tomar la
responsabilidad y encarar las consecuencias.
En este tercer orden de la ayuda es donde más profundamente se
diferencian las constelaciones familiares o los movimientos del alma de la
psicoterapia tradicional.

El cuarto orden de la ayuda

El “ayudador“ debe ver a la persona que pide ayuda como parte de un
sistema. Solamente de esta manera puede ver lo que necesita y a quién en la
familia le debe algo. Así también puede percibir quién en la familia necesita su
respeto y su ayuda, y a quién tiene que dirigirse el cliente, para reconocer y dar
los pasos decisivos.
Es decir que la empatía del “ayudador“ no tiene que ser personal, sino
tiene que ser sistémica. El “ayudador“ no debe establecer una relación personal con el
cliente.

El quinto orden de la ayuda

Las constelaciones familiares unen lo que antes estaba en oposición. En
este sentido están al servicio de la reconciliación, especialmente de la
reconciliación con los padres.
Solo puede estar al servicio de la reconciliación, quien puede dar en su
propia alma un lugar a aquello, que es conflictivo para el cliente o de lo que se
queja y lamenta. De esta manera el terapeuta se anticipa, a lo que el cliente
aún tiene que realizar.
El quinto orden de la ayuda sería entonces el amor hacia cada persona,
tal cual es, aún cuando sea muy distinta. De esta manera le abro mi corazón y le doy un lugar. Lo que se reconcilia dentro de mi corazón, también puede
reconciliarse en el sistema del cliente.
El desorden sería la indiferencia y el juicio sobre otros. El que
verdaderamente ayuda, no juzga.

SÁBADO 14 DE SEPTIEMBRE, SI QUIERES DAR TU AYUDA, TOMA NOTA...

FORMACIÓN BÁSICA
CONSTELACIONES FAMILIARES

LA AYUDA QUE AYUDA

SÁBADO 14 DE SEPTIEMBRE

ABIERTO A PERSONAS NO INSCRITAS EN LA FORMACIÓN

A veces con la mejor intención de apoyar provocamos que la situación empeore… 
Enseñanzas de Bert Hellinger para ofrecer una ayuda útil en el campo terapéutico y en nuestra vida diaria.
 Se constelarán preferentemente relaciones de ayuda.
Imágenes integradas 1
Vivimos tiempos complejos, la mayoría de nosotros deseamos aportar algo a quien sentimos necesitado.
 Pero la ayuda no siempre tiene en el otro el efecto deseado. 
Muchas veces con la mejor intención llegamos a causar daños que no imaginamos, 
por ello se hace necesario saber de antemano que la ayuda es todo un arte.
 Como todo arte requiere una destreza que se puede aprender y ejercitar.
 Requiere comprender que tiene un límite y que ha de favorecer el equilibrio y la fuerza del ayudado.
Jornada dedicada a todas aquellas personas que deseen ayudar a otros, ya sea profesionalmente o en su vida personal.

DOMINGO 15 DE SEPTIEMBRE

PROFUNDIZACIÓN: EL USO DE LA VISUALIZACIÓN Y LA METÁFORA

 APORTACIÓN
SÁBADO 70 €
SÁBADO Y DOMINGO 100€


ECOCENTRO LUZ.ARCOIRIS
C\Gascón de Gotor 13.Junto a PºSagasta
Tfno. 976 252740


INFORMACIÓN

inmapsi@gmail.com  Tel. 654112558


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INMACULADA DE LA IGLESIA FERRERAS
Psicóloga General Sanitaria – Col. A-2143
 Amplia formación en Constelaciones Familiares
Psicología femenina y del ciclo vital
 Psicoespiritualidad y Sabiduría Ancestral