lunes, 1 de junio de 2015

Taller: Amor y Sexualidad

DOMINGO 14  DE JUNIO


De 10 a 14 y de 16 a 20 horas

Vivimos en busca del auténtico Amor, pero… ¿Cómo reconocerlo?

El verdadero Amor está dentro de nosotros, luego podemos entregarlo al amado, a la amada.

El verdadero Amor no hace sufrir. 
Sufrimos por dependencia, por celos, por falta de confianza en uno mismo…

En el Amor quiero que el otro sea feliz, es un juego en el que uno respeta al otro,
 y lo toma tal y como es.

El contacto con ese Amor revivifica para siempre. 
De hecho, el Amor es la mayor fuerza sanadora de que disponemos
 y es la expresión de lo divino en nosotros.

La sexualidad no sirve solo para el placer, es el acto más espiritual y sagrado en unión con el otro y ha sido considerado desde el tantra como una vía directa hacia lo divino. Sin duda, los obstáculos para llegar a vivir el amor y la sexualidad de este modo son muchos.

Este encuentro es una llamada a comenzar a descubrir y vencer que nos separa del Amor auténtico y de la sexualidad vivida como unión sagrada. Nos serviremos del conocimiento y método de las constelaciones familiares, visualización creativa, meditación…

Taller dirigido a todo aquel que quiera conseguir una relación de pareja, armonizarla o incluso lograr una separación desde la reconciliación y la paz.

Para que todos tengáis posibilidad de desplegar vuestra constelación
 se ofrecen solo 9 ÚNICAS PLAZAS

Diseño y Conducción del taller:
 Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga Intuitiva y Consteladora

Precio: 75€
Descuento por pronta inscripción, hasta el lunes 8 de junio: 60€

Lugar: Albor
Andador de Pescara, 28 - 50007 Zaragoza
Situado en el barrio de la Paz https://11870.com/pro/centro-albor/map
Puedes llegar por bus en la última parada del 42 y a unos minutos la parada del 23


INSCRIPCIÓN Telf. 654 11 25 58 inmapsi@gmail.com

martes, 26 de mayo de 2015

SOBRE EL MAL USO DE LAS CONSTELACIONES FAMILIARES

Ya son varias personas que me expresan su parecer poco favorable sobre la experiencia que han tenido con las Constelaciones Familiares, sin poder descubrir el valor que verdaderamente contiene este método de terapéutico de aproximación sistémica a nuestra realidad vital.
Revisemos pues nuestra labor como consteladores y demos luz a quien se acerca a conocerlas, para que verdaderamente sea la poderosa herramienta de sanación y crecimiento personal que puede ser.
Empecemos desde lo sencillo:
Una constelación con muñecos o patrones es una consulta, una orientación sobre posibles soluciones a una situación. No es un trabajo fenomenológico en si, aunque el terapeuta se base en su percepción sobre el cliente y los cambios sutiles que se perciben en él durante la sesión.
Reflexionemos:
¿Hasta qué punto el muñeco puede mostrar una dinámica sistémica real? ¿Puede el muñeco seguir su movimiento como lo hace un humano dentro del campo de conciencia de la constelación? La respuesta es: No
¿Puede el muñeco dar el feedback sobre como se siente en ese lugar? También No
Tan solo el cliente puede decir cómo se siente ante cierta colocación de los muñecos, sabemos que es solo una imagen espacial que pretendemos llevar al interior. Algo que sana, alivia y orienta sobre la solución y que nunca se debe juzgar como real, por la sencilla razón de que los muñecos no se colocan solos en ese lugar, ¡los colocamos nosotros!
Así pues, el trabajo con muñecos en sistémica es una valiosa herramienta para acercar al cliente a posibles soluciones, nunca para emitir juicios y conclusiones sobre lo que realmente está sucediendo dentro de un sistema.
Es más, la información en la que se basa tal asesoría es la proporcionada por el cliente, la cual es subjetiva y aún suele serlo más cuando alguien está dentro de una relación difícil.
Recientemente he tenido la experiencia de ser juzgada por las conclusiones a las que se llegó en una cosntelación con muñecos basada en la información sesgada que presentó la cliente. Ante los juicios infundados sobre mi persona,  y ajenos a lo que yo consideraba, solicité una sesión con la misma terapeuta. Mi versión de la realidad tomaba un nuevo punto de partida y las conclusiones a las que se llegó contradecían el anterior trabajo. Lo que mostró la sesión fue algo muy diferente y mucho más amable con mi persona.
¿Qué conclusiones sacamos ante esto? Respuesta: Si no somos honestos con nosotros mismos, acabamos alimentando nuestra mentiras y aplicando erróneamente las herramientas terapéuticas de que disponemos. Esto puede hacer un gran daño a otros y nos ciega a nosotros.


Hasta aquí lo fundamental sobre el trabajo con muñecos, pero también las Constelaciones Fenomenológicas, (las que se despliegan a través de representantes humanos) necesitan ser bien entendidas. La pregunta básica que nos podemos hacer es: ¿Qué es lo que estoy viendo? ¿Cómo ubico la información que me ofrece la constelación?
Lo que vemos en una constelación siempre es la información que necesita mirarse en ese momento. No depende de lo que diga el cliente ni el terapeuta, porque los representantes expresan a través del cuerpo lo que sienten y no hay interpretación sino una lectura corporal. Este es su uso correcto. Cuando interpretamos, proyectamos algo nuestro. Sin embargo, la lectura es tal cual, una decodificación, y es lo más objetivo que tenemos para percibir, aún así  podemos ofrecer una constelación en ciego (cuando intuimos que la información verbal que presenta el cliente puede condicionar al representante) y siempre hemos de comprobarlo por los medios que dispongamos: mi propia percepción corporal como consteladora, el campo de conciencia, la expresión verbal del representante, cambios sutiles en el cliente y sobre todo, a través del movimiento que se genera dentro de la constelación

¿Por qué no hay una base para emitir juicios sobre una persona a través de una constelación?
Porque no sabemos de qué "capa" de la conciencia viene esa información, ni la dimensión que abarca dentro de su psique. Puede mostrarse con intensidad y sin embargo, ser un "pequeño defecto" que el alma pulsa fuertemente a corregir, siendo muy débil como se muestra en la vida cotidiana, o al revés. Hay muchos factores que pueden influir, empezando por el propio temperamento del representante.
si no tenemos en cuenta estos factores, podemos interpretar en vez de leer la información.


De esto se desprende además, nuestra responsabilidad con el grupo antes de empezar a constelar. Es necesario establecer con ellos una comunicación desde nuestro corazón al suyo, para entrar en un estado de no juicio, de servicio amoroso, partiendo de la base de que: no sabemos nada, ni necesitamos saber. De respeto profundo a cada participante y sus ancestr@s, creando un espacio sagrado que pueda acoger la información que se ha mantenido oculta hasta ahora, para que pueda ser mirada y finalmente abrazada.

Las Constelaciones Familiares son una herramienta valiosísima para detectar nuestra verdad. Su implementación requiere de un bagaje psicoterapéutico que lo convierta en un trabajo nutritivo y sanador, no solo en una técnica que nos abre a una dimensión profunda del ser humano, sin que sepamos como tratar el material que accede a la conciencia. Seamos responsables abriendo tan solo los procesos que sabemos cerrar. El constelador no debe ir más allá de lo que sabe y puede hacer, ha de ser prudente.
Otro error del que he sido testigo es el del terapeuta que manipula o fuerza una situación dentro de una constelación. Esto contradice absolutamente la forma de trabajar de  Bert Hellinger y su legado.
Quién actúa así, no sabe lo que está haciendo y comete un grave error: se coloca por encima del sistema, juzgando que debería ser de otra forma cuando debemos partir dejando atrás cualquier intención personal. Como no permanece en posición neutral, se pone a sí mismo en riesgo, adptando inconscientemente "algo del sistema" atrayendo hacia sí los aspectos emocionales y energéticos más densos, perpetuando el daño y aquello que en principio pedía sanación. Un ejemplo: el constelador que se mete a separar un conflicto que se muestra dentro de la constelación.

Estamos para favorecer la integración, podemos proponer un movimiento, intervención terapéutica muy medida. Si el representante puede llevarlo a cabo, está bien, sirvió de impulso y podemos ir más allá. No obstante, sabemos que desde el silencio hubiéramos llegado igualmente, dando el tiempo necesario. Por eso nunca se debe juzgar, forzar o manipular lo que se muestra en el campo de conciencia, ni siquiera apelando a las Leyes Sistémicas o cualquier otra enseñanza que dice cómo debería de ser el movimiento sanador. Lo que es, es.



Otro aspecto importante es el del manejo de la emocionalidad dentro de un taller. He visto constelaciones en las que se "permite" que los representantes entren en catarsis, cuando sabemos que este trabajo tiene la potencialidad de acceder a capas más profundas de la psique personal y familiar si el representante se mantiene en un estado de centramiento, presencia y conciencia neutra. En ese estado se inicia por si solo el llamado "movimiento del alma" o incluso puede llegar a iniciarse un "movimiento del Espíritu". Si véis a Bert Hellinger, os daréis cuenta de la paz que emana de su neutralidad, y cómo ésta se muestra en la constelación surgiendo de los aspectos más profundos y enquistados. Por eso no favorecemos la catarsis, guiamos con nuestro arte terapéutico al representante a mantenerse centrado y consciente de lo que siente. Evitamos así un sufrimiento innecesario, inutil e irreverente.

Colocarse en el papel del constelador requiere también de lo que Bert Hellinger ha llamado: la purificación del terapeuta: haber realizado una "limpieza general interna" y no solo que crea que ya lo ha hecho. La limpieza interior requiere un profundo conocimiento de un@ mism@, es constante y responde a estas preguntas:
¿Cómo son mis relaciones?
¿Agradezco la oportunidades para conocerme mejor incluso en los "errores" que cometo?
¿Estoy dispuest@ a reconocerlos y afinarme?
¿Puedo asumir la verdad incluso en las situaciones más complicadas y extremas?
 ¿Logro perdonar a quienes me ofenden?
El grado en que podemos acompañar a otro hacia la armonía depende de nuestro propio grado de compasión, coraje, templanza, justicia y sabiduría.
Mirar a quien te pide acompañamiento terapéutico, y preguntarte:
¿puedo ver su luz y dirigirme a ella para mirar y abrazar su lado más sombrío?

Estamos tocando profundas heridas, apoyando al ser humano en un trabajo amoroso y muy delicado que en ocasiones se convierte en una auténtica cirugía del alma.
¿Estás preparado para operar?
Asegurémonos bien, antes de dar un Sí.

lunes, 23 de marzo de 2015

Sábado 13 de Junio: UN DÍA CON TU PADRE

Taller de Constelaciones Familiares

UN DÍA CON TU PADRE

La felicidad está en tomar nuestras raíces.Si no las tengo, no me siento segur@ para ir a donde sea. Cuando ya tengo a mis padres puedo ir a donde quiera porque los llevo conmigo.


En este taller profundizaremos en nuestro vínculo con el padre.
Si la madre es el fundamento o cimientos de nuestra vida
el padre es nuestra relación con el éxito profesional, con nuestro hacer en el mundo.
Así como está el vínculo con él,
así tu te vinculas a tus proyectos profesionales o vitales.

El hijo varón aprende a ser padre a través de su propio padre.
 Aprende a tratar a su mujer como su padre trataba a su madre.

Para la hija mujer su padre es el primer vínculo con un hombre, 
del que dependerá su forma de acercarse más adelante al hombre como compañero o pareja.


En la fricción con el padre se forja la templanza, la rebeldía, la prudencia... en una palabra, el carácter que vamos a necesitar para que cuando crezcamos salgamos adelante en la vida.

Es momento de revisar el pasado a la luz de la verdad. Esto quiere decir, quitarnos los velos que nos han estado impidiendo ver con objetividad al hombre que se prestó, a la tarea de ser nuestro padre... 


Es momento de dar el Sí grande a la Vida:

¿Quiero ser feliz? ¡SI!
¿Quiero reconciliarme con mis padres? ¡Sí!

Solo si digo un Sí grande puedo avanzar.

Puede ser que quiera dar el Sí pero sienta que algo me lo impide...

Durante el taller nos apoyaremos en el método de Constelaciones Familiares para alumbrar aquellos obstáculos que nos impiden "tomar" a nuestro padre y sanar el vínculo con él.

Además se ofrecerán otras herramientas terapéuticas complementarias para ayudarte en lo que puedas necesitar.

El trabajo puede realizarse igualmente tanto si tu padre está vivo como si ya falleció.

Con tu inscripción recibirás vía mail, una preparación al taller y posterior a este, material complementario como ayuda al proceso de integración y crecimiento personal.

SÁBADO 13 DE JUNIO
De 10 a 14 y de 16 a 20 horas

Lugar: Albor
Andador de Pescara, 28 - 50007 Zaragoza
Situado en el barrio de la Paz https://11870.com/pro/centro-albor/map
Puedes llegar por bus en la última parada del 42 y a unos minutos la parada del 23

Para que todos tengáis posibilidad de desplegar vuestra constelación
 se ofrecen solo 9 ÚNICAS PLAZAS

Taller Creado y Facilitado por
Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga Intuitiva y  Consteladora

Precio del taller: 75€
Precio reducido por inscripción hasta el 9 de junio: 60€

Información e inscripciones: 
inmapsi@gmail.com - 654 11 25 58

miércoles, 4 de marzo de 2015

Domingo 22 de Marzo:Sanación Niñ@ Interior

Taller de Constelaciones Familiares en Zaragoza 




Dentro de cada uno de nosotros hay una niña o un niño alegre, y en continuo asombro. Con capacidad para ir más allá de sus límites, encontrar soluciones creativas a las situaciones difíciles.

Disfruta con cualquier atisbo de vida animal o descubriendo una simple flor, una nube… ella está intimamente unida a tu esencia y conoce tu misión de vida...

…Pero también es vulnerable y si se ha sentido rechazad@, obligad@ o abandonad@, puede teñir tu visión del mundo percibiéndolo como amenazante. Viéndose sin los recursos para afrontarlo vive desde su inseguridad y sentimiento de carencia que derivan en situaciones conflictivas y el olvido de sus cualidades.

Taller de sanación profunda dirigido desde el trabajo de las Constelaciones Familiares. Introduciremos el cuento como medio de autodescubrimiento; la creatividad, la música y la espontaneidad. 

Descubrirás situaciones del pasado están afectando a tu vida presente 
Como los mensajes que recibiste de niñ@
han ido formando tu carácter y visión del mundo 
Aprenderás a reprogramar tu mente de una forma positiva
que irá transformando tu vida 

Tendrás oportunidad de mirar a tu madre de una forma nueva
y sanar algo con ella

Facilita: Inmaculada de la Iglesia Ferreras

Psicóloga General Sanitaria, Consteladora y Moon Mother Avanzada


Horario: de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas

Trae ropa cómoda, cuaderno y boli

Aportación: 75€

Precio reducido por pronta inscripción: 60€ (antes del 17 de Marzo)


INSCRIPCIÓN Telf. 654 11 25 58 inmapsi@gmail.com



Centro Integrativo
SALUD Y REALIZACIÓN 
Calle Candalija 8, Entresuelo Dcha.
50003 ZARAGOZA

sábado, 24 de enero de 2015

Próximo Taller: UN DÍA CON TU MADRE

DOMINGO 1 DE MARZO 
De 10 a 20 horas

SANACIÓN DEL VÍNCULO ENTRE MADRE E HIJA 

Para una mujer, la madre es la portadora de su energía femenina
y la de todo su linaje ancestral. Esto es la base de su verdadera feminidad.
Recuperar la conexión con su corazón hará que el tuyo pueda florecer.
Para un hombre, la madre es la primera mujer de su vida, esta relación determinará todas las siguientes.

La madre es la primera relación, esta experiencia condicionará todas las demás... si está sanada, es posible la vitalidad y la salud.
Podemos reforzar el vínculo, sin dependencias,
entonces se abre la puerta de la Vida y todo lo demás puede llegar.

¿Dónde se interrumpió el movimiento que nos abre hacia la madre?
En este taller descubrirás la herida original de este vínculo.

La relación con tu madre no es solo un asunto personal. Se necesita llegar a la comprensión profunda de que entre ella y tú hay una herida que pertenece a nuestra cultura predominantemente patriarcal, que muchos de los sentimientos que pueden invadirnos tienen la raíz en el pasado familiar, pertenecieron a nuestras ancestras y ancestros;
 Por ello, nos serviremos de las Constelaciones Familiares, para poder alumbrar lo que hasta ahora ha permanecido oculto y abrir el camino a la sanación profunda.
El Ho´oponopono ayudará a sanar las memorias ancestrales con la madre, acercarte a ella desde una actitud más amorosa  y envolveros en el manto de la reconciliación.
A través de la Meditación podrás conocer a tu madre como mujer, de una forma nueva y junto a tus abuelas reconstruir la fortaleza de tu linaje femenino.
Con la Psicología Arquetípica despertarás tu propia madre interior para nutrirte y cuidarte siempre, sin importar si los demás pueden darte lo que necesitas en un momento dado.
Si además tienes hij@s ,
todo este trabajo liberará de obstáculos tu vínculo con ell@s
y abrirá su camino a la plenitud.

Creado y Facilitado por:
 Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga General Sanitaria, Consteladora y Moon Mother Avanzada

 MÁXIMO 12 PARTICIPANTES
Aportación: 75 €
 Inscripciones antes del 24 de febrero 60 €
Precio especial madre e hija: 100 €


Creado y Guiado por:
Inmaculada de la Iglesia Ferreras
Psicóloga General Sanitaria, Consteladora y Moon Mother Avanzada

MÁXIMO 12 MUJERES

Aportación: 75 €
Inscripciones antes del 24 de febrero 60 €
Precio especial madre e hija: 100 €


AMA
Centro Sanitario Integrativo
Calle /Candalija,8 Entresuelo. dcha.
5003 Zaragoza

martes, 18 de marzo de 2014

BERT HELLINGER: Derecha e Izquierda, las Otras Dimensiones

Del curso en Berlín, 10-12 de septiembre 2010
Quiero hacer algo con todos vosotros. Lo haré a través de una meditación.


Comentario previo

Hay dos hemisferios cerebrales, que se encuentran uno frente al otro. Se encuentran enfrentados y también se complementan. Se encuentran enfrentados, porque se hallan separados. Ambos tienen funciones diferentes.

Continuamente tenemos dificultades, porque nos movemos más en un hemisferio cerebral que en el otro. La solución sería, juntarlos de tal manera, de poder movernos con ambos, sin hacer distinciones entre ellos. Esto es lo extrínseco, en general conocido.

Ahora viene algo diferente. En la Biblia dice: “Dios creó al hombre a su imagen.” Después viene algo desconcertante. Dice: “Varón y hembra los creó.”

Entonces con Dios- si es que tengo el permiso de decirlo de este modo- ambos hemisferios cerebrales no se hallaban separados.

Con nosotros se encuentran separados. Al contrario que con Dios, para nosotros hombre y mujer aparecen separados. Pero el hombre solo, no está hecho a imagen de Dios, y la mujer sola, no está hecha a imagen de Dios. Solamente juntos corresponden a la imagen de Dios.

Es decir, el hombre solo se halla incompleto. Sólo con la mujer se completa. Pero él diferencia entre sí y la mujer. Lo mismo vale para la mujer.

El ser humano se hace completo, si logra unir dentro de sí tanto lo masculino como lo femenino- en todo sentido, es decir si logra la unidad.

Hay muchas diferenciaciones, donde no apreciamos que son una continuación de la diferenciación entre hombre y mujer. Por ejemplo la diferenciación entre cuerpo y espíritu. En lugar de mujer decimos cuerpo, en lugar de hombre decimos espíritu.

En este sentido, el camino espiritual no reconociendo al cuerpo, es en muchos sentidos una negación de la mujer. De allí que muchos caminos espirituales sean hostiles al cuerpo. Anulan la unidad entre el hombre y la mujer y le dan primacía a uno por encima del otro.

Así se da también con el hemisferio derecho y el izquierdo. Uno es masculino, el otro femenino. Lo mismo vale para arriba y abajo.

Pues bien, la pregunta que surge es: ¿Qué logra unirlos?


EN SINTONÍA

A cerrar los ojos, sientan en ustedes:

¿Qué lado tiene mayor fuerza: el derecho o el izquierdo?

¿Qué tiene mayor fuerza: arriba o abajo?

¿Qué tiene mayor fuerza: la relación con mamá o la relación con papá?

Si tienen hijos de distintos sexos. ¿Con cuál de ellos es más fuerte la relación, con el hijo o con la hija?

LA MEDITACIÓN

Esto fue lo preliminar. ¿Pudieron percibir en ustedes la separación?

Ahora- a través de la meditación- quiero transitar con ustedes un camino, en el cual podamos unir ambas partes. Uno y otro siempre son a la par masculino y femenino. La pregunta es: ¿cómo llevo a ambos a una unidad? Si esto lo logramos en los distintos ámbitos, logramos la unidad entre hombre y mujer en nosotros y en nuestras relaciones de pareja.

DERECHO E IZQUIERDO

A cerrar los ojos. Dirigimos nuestra atención al brazo derecho, al brazo izquierdo. Abrimos los brazos y giramos las palmas hacia arriba. Luego las ubicamos sobre los muslos. A mantenerse relajados.

Ahora sientan primero una mano y después la otra. ¿Cuál es más fuerte? ¿Cuál es más débil?

Sin mirar ni a la una ni a la otra, dirijan la mirada hacia delante, hasta que ambas manos se unan.

Esto significa que una mano se hace más y la otra también. Esperamos, hasta ya no pensar ni en la una ni en la otra, derecho e izquierdo se hicieron uno- infinitamente uno. Aquí se desarrolla un proceso, donde los contrarios se anulan. Juntos se convierten en una unidad.

ARRIBA Y ABAJO

Hacemos ahora lo mismo con arriba y abajo. Miramos primero hacia arriba y luego hacia abajo. ¿Dónde en nuestro cuerpo transcurre la línea divisoria? También aquí esperamos, hasta que ambas partes lleguen a ser una. Cuando la unidad se logra, sentimos la diferencia en nosotros.

PADRE Y MADRE

Hacemos ahora lo mismo con padre y madre. En nosotros sentimos de inmediato el lugar del padre y el lugar de la madre. ¿Cuál de ellos se encuentra desatendido y en el trasfondo?

Nos mantenemos en un movimiento interior, hasta que ambos surjan en nosotros, se unan, se hagan iguales y uno a la vez.

LA RELACIÓN DE PAREJA

Ahora trasladamos este movimiento a nuestra relación de pareja. ¿Quién o qué se halla en primer plano? ¿Quién o qué se halla más en el trasfondo? ¿Algo se encuentra más a la derecha, más a la izquierda? ¿Quién o qué se encuentra más arriba o abajo?

Ahora permitimos que se junten, ambos o ambas indiferentemente. Sentimos el efecto, cuando ambos se unen en un amor abarcador.

DIOS Y EL MUNDO

Ahora nos dirigimos a un contraste más, a la que podemos comparar con derecha e izquierda o con arriba y abajo- el contraste entre Dios y el mundo.

Dejamos que confluyan en nosotros en una unidad sin distinciones, nosotros unidos a la vez con ambos, siendo uno- en todos los sentidos.

CONSIDERACIÓN ULTERIOR

Estas reflexiones pueden ser aplicadas también en otros contrastes. Las voy a mencionar brevemente.

SALUD Y ENFERMEDAD

Si queremos deshacernos de una enfermedad nos comportamos de una manera masculina. Si asentimos a ella, nuestro comportamiento es femenino. Si ambos contrastes pueden confluir, salud y enfermedad tienen un efecto conjunto y se convierten en una unidad.

VIDA Y MUERTE

La vida es aquí masculina, la muerte femenina. ¿Qué sucede con nosotros, si en nuestro sentimiento ambas pueden llegar a ser una unidad?

Nuestra vida se serena y se completa. La vivimos cara a cara con la muerte. Entonces también la muerte se completa a su tiempo.

ANTES Y DESPUÉS

Desde el sentimiento, lo pasado en el tiempo es femenino. En todo sentido está concluido. Lo próximo es masculino. Si nos dirigimos al después actuamos de manera masculina. Si lo anterior nos cautiva, esperamos, sin actuar. Ambas partes son necesarias y por sí solas estériles.

¿Cómo se hacen uno? En el instante, ahora.

MI CUERPO

A nuestro cuerpo muchas veces lo tratamos, como si estuviera subordinado a nuestro espíritu. Lo tratamos de arriba a abajo, si bien ningún espíritu puede vivir en sí, sin cuerpo.

Muchos postulan el contraste que se da entre espíritu y cuerpo, también muchas personas religiosas o espirituales. Allí se refleja otro contraste, especialmente en los hombres. Es el contraste que se da entre hombres y mujeres.

¿Qué no le han hecho hombres a mujeres en desprecio, opresión, mutilación, denigración? Tratando a las mujeres como propiedad personal, de la cual podían disponer a su antojo, podían intercambiar o deshacerse, sin compasión y respeto, sin corazón.

Del mismo modo tratan muchas veces a su cuerpo. Lo descuidan y lo ponen en juego por los así llamados valores espirituales, muchas veces en afán de vana gloria.

¿Qué es ultimadamente una guerra o una campaña militar, la imagen de la tierra asaltada, la violación de una mujer, que en sus consecuencias lleva a la violación de muchas mujeres, sin compasión y respeto y corazón?

¿Dónde comienza para nosotros la reconciliación y la paz en todos los niveles?

En el respeto y el amor por las mujeres y en que los hombres se ubiquen debajo y junto a ellas.

Este movimiento va mucho más allá de la llamada igualdad de derechos, así como entre cuerpo y espíritu no puede haber igualdad, sino solo un plegarse, a lo que le precede, que es lo que lo mantiene en la vida y lo sostiene.

Si pienso, en lo que muchos hombres, a través de tanto tiempo, le han hecho a las mujeres, me salen las lágrimas, también cuando reflexiono acerca de lo que yo y muchos hombres le han hecho a su cuerpo y al cuerpo de otros seres humanos.

Así como los hombres, especialmente los hombres, tratan a las mujeres, así tratan a la tierra, si bien es sólo ella la que los sostiene.

De modo similar manejan el dinero. Más allá del dinero como salario merecido por un trabajo realizado; una ganancia sin fundamento se convierte en manos de los hombres en una guerra nueva y diferente y- ultraja a aquellos de los que ultimadamente proviene.

¿Cómo regresamos a nuestros fundamentos? ¿Cómo regresan los hombres a las mujeres? ¿Cómo regresan mujeres a sus madres, cuando se sienten en una situación similar con respecto a su cuerpo?

Con humildad. De una altanería prepotente regresamos a la tierra. Regresamos haciendo un desplazamiento del peso: de lo volátil a la atracción de la madre tierra, de la que provenimos, que es la que nos nutre y nos sostiene. Entonces las mujeres cargan a los hombres y a otras mujeres con un amor maternal. Se unen a ellos, conforman una unidad, sin elevarse por encima de los mismos.

Así también regresamos a nuestro cuerpo y a través de él hacia ese poder creador, el arquetipo y el origen de toda vida, que de modo más amplio encontramos en la mujer, en la madre- y también en nuestro cuerpo.

¿Cómo? Con ese amor original, que maternalmente se dirige a todo a lo que dio existencia diciendo: ¡Que se haga! ¡Qué sea! ¡Qué viva!

EL ABRAZO

Hace poco reflexioné acerca de lo que sucede en un abrazo. Hombre y mujer están en una referencia mutua. Entonces aquí está ubicado el hombre y frente a él la mujer. El hombre extiende ampliamente los brazos y mira invitándola a la mujer. Frente a él se encuentra la mujer. Ella también abre los brazos y mira invitadoramente, con amor al hombre. Ellos se acercan mutuamente y se abrazan en forma entrañable.

¿Cómo aguantan el abrazo? Sólo un corto tiempo. El abrazo es demasiado poco. La relación entre hombre y mujer, si absorbe todo como en un abrazo, es demasiado poco. Para la vida es demasiado poco. Por lo mismo se separan después de un abrazo, tienen que soltarse. Nadie lo aguanta a la larga.

Ella da un paso hacia atrás y él da un paso hacia atrás. Ambos vuelven a extender sus brazos, muy ampliamente y miran más allá de la pareja a la vida como un todo. Ahora integran mucho a su abrazo, por ejemplo a la familia del otro, todo lo que le pertenece, pero también al mundo como a un todo. Y aquél que extiende los brazos siente que hay algo grande detrás de él, algo que lo sostiene y que tiene un efecto. Luego vuelven a mirarse, pero en unión con eso más grande. Experimenta su relación en otro nivel. Tiene otra amplitud, otra profundidad. Ambos ven al otro unido a mucho. No se atreven, a querer sacar al otro de allí y tenerlo sólo para sí mismo. Eso ya no es posible. Pero justamente, por ser tan amplia la mirada, pueden encontrarse de esta manera tan despreocupada, separarse un poco, nuevamente encontrarse, nuevamente separarse un poco, porque se encuentran integrados a algo más grande.

Lo mismo vale si, igual que la imagen de hombre y mujer, experimentamos en nosotros muchas cosas tanto pertenecientes como desconectadas.

Por ejemplo:

Derecha e izquierda
Arriba y abajo
Cuerpo y espíritu
Salud y enfermedad
Pasado, presente y futuro

¿Cómo se logra en nosotros la unión de lo separado, tanto en la sensación como en el actuar?

Abrazamos con amor a ambos lados en nosotros. Luego retrocedemos algo interiormente, hasta poder percibir en nosotros las diferencias. Ambos lados vuelven a acercarse, hasta que se sientan uno con nosotros y nosotros con ellos. Así, en una unidad con ellos miramos hacia adelante, hacia aquello que nos desafía y lo realizamos con amor.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LOS ÓRDENES DE LA AYUDA

Ayudar, qué significa?

Ayudar es un arte. Como todo arte, es necesario conocerlo, se puede
aprender y practicar.

La ayuda como compensación

Como seres humanos dependemos de la ayuda de otros. Solo así nos
podemos desarrollar. También necesitamos ayudar a otros. Quien no es
necesitado, quien no puede ayudar a otros, se aísla y atrofia. El ayudar
entonces, no solo sirve a los otros,sino a nosotros mismos. En regla general la

ayuda es recíproca, por ejemplo: en una pareja; y se regula según la necesidad de

compensación. Quien recibió de otros lo que desea o necesita, quiere retribuir,
es decir quiere dar y con este acto compensar la ayuda recibida.
A veces nos sentimos limitados en la compensación, por ejemplo frente a
nuestros padres. Lo que ellos nos regalaron, es demasiado grande, como para
poder encontrar una compensación en el dar. A ellos solo podemos darles el
reconocimiento por el regalo recibido y el agradecimiento desde el corazón. La
compensación solo se logra, dando a otros, los cuales a nosotros tampoco nos
pueden devolver, pero están dispuestos a pasar lo recibido, por ejemplo a los
propios hijos.
Para poder ayudar, primero tenemos que haber recibido y tomado. Solo
entonces sentimos la necesidad y la fuerza, de ayudar a otros, especialmente
cuando esta ayuda nos exige mucho. Esto presupone, que aquellos, a quienes
queremos ayudar y lo que estamos dispuestos y capaces de dar, lo necesiten y
quieran recibir. Si no, nuestra ayuda cae en el vacío. En este caso separa en
lugar de unir.

Primer orden de la ayuda

El primer orden de la ayuda sería que uno da solamente lo que tiene y
solo espera o toma, lo que necesita. El primer desorden de la ayuda comienza
allí, donde uno quiere dar lo que no tiene, y el otro quiere tomar, lo que no
necesita; o cuando uno espera y exige del otro, lo que éste no puede dar, pues
no lo tiene, pero también donde alguien no debe dar algo, pues con este darle

quitaría al otro algo, que solo él debe o puede llevar y puede o debe hacer. El

dar y el tomar tiene sus límites. El arte de ayudar consiste en percibir esos
límites y someterse a ellos.
Esta forma de ayuda es humilde, renuncia a la exigencia y también al
dolor. En las constelaciones familiares se muestra con qué se debe confrontar tanto el que ayuda como el que pide la ayuda, por ejemplo cuando el constelador renuncia a
la ayuda interrumpiendo la constelación. Tenemos que saber asimismo, que
esta humildad y esta renuncia contradicen las formas tradicionales de ayuda
verdadera, y el que ayuda de esta manera se expone a reproches y fuertes
ataques.

El segundo orden de la ayuda

La ayuda está al servicio de la supervivencia por un lado y del desarrollo y
del crecimiento. Pero tanto la supervivencia, el desarrollo y el crecimiento
dependen de circunstancias especiales, externas e internas. Muchas
circunstancias externas están predeterminadas y no son cambiables, por ej.
una enfermedad hereditaria o también consecuencias de acontecimientos y de
culpa. Si la ayuda no toma en cuenta estas circunstancias externas o las niega,
la ayuda está condenada al fracaso. Sucede lo mismo con los acontecimientos
de orden interno, por ejemplo: la implicación en el destino de otros en una familia y el
amor ciego.
Para muchos “ayudadores“ parece difícil soportar el destino del otro y lo
quieren cambiar. Pero no porque el otro lo necesita o lo quiere, sino porque
ellos mismos lo aguantan con dificultad. Cuando el otro permite la ayuda, no es
porque lo necesita, sino porque le quiere ayudar al “ayudador“. Entonces este
ayudar se convierte en tomar y el recibir ayuda, en dar.
El segundo orden de la ayuda sería entonces, que se someta a las
circunstancias y solo interfiera apoyando, mientras éstas lo permitan. Esta
ayuda es cuidadosa y tiene fuerza.
El desorden sería cuando la ayuda niega u oculta las circunstancias, en
lugar de encararlas junto con quien está solicitando la ayuda.Querer ayudar en
contra de las circunstancias debilita a ambas partes, al que ayuda y al que
necesita la ayuda.

El tercer orden de la ayuda

Muchas personas que ayudan, por ejemplo: psicoterapeutas y trabajadores
sociales, piensan que deben ayudar como padres a sus hijos pequeños.
También aquellos que solicitan ayuda, esperan recibir la ayuda como de padres
a sus hijos, y asimismo recibir posteriormente de sus terapeutas, lo que aún
esperan y exigen de sus padres.
Pero qué sucede cuando los “ayudadores“ responden a estos deseos?
Ellos comienzan una larga relación con sus clientes, y se encontrarán en la misma situación que los padres; paso a paso le tienen que poner límites al cliente.
Muchos “ayudadores“ quedan atrapados en la transferencia y contra
transferencia del hijo a los padres y de esta manera obstaculizan la despedida
de los padres, así como la de ellos mismos. Solamente en situaciones donde el
“ayudador“ lleva a cabo un movimiento interrumpido puede ponerse en el
lugar de uno de los padres.
El tercer orden de la ayuda sería entonces que un “ayudador“ se
enfrente a una persona adulta, que busca ayuda de manera adulta, y que
rechace ubicarse en la posición de sus padres.
El desorden aquí sería, permitirle a un adulto pedir ayuda como un niño,
tratarlo como un niño y decidir algo, por lo que él mismo debe tomar la
responsabilidad y encarar las consecuencias.
En este tercer orden de la ayuda es donde más profundamente se
diferencian las constelaciones familiares o los movimientos del alma de la
psicoterapia tradicional.

El cuarto orden de la ayuda

El “ayudador“ debe ver a la persona que pide ayuda como parte de un
sistema. Solamente de esta manera puede ver lo que necesita y a quién en la
familia le debe algo. Así también puede percibir quién en la familia necesita su
respeto y su ayuda, y a quién tiene que dirigirse el cliente, para reconocer y dar
los pasos decisivos.
Es decir que la empatía del “ayudador“ no tiene que ser personal, sino
tiene que ser sistémica. El “ayudador“ no debe establecer una relación personal con el
cliente.

El quinto orden de la ayuda

Las constelaciones familiares unen lo que antes estaba en oposición. En
este sentido están al servicio de la reconciliación, especialmente de la
reconciliación con los padres.
Solo puede estar al servicio de la reconciliación, quien puede dar en su
propia alma un lugar a aquello, que es conflictivo para el cliente o de lo que se
queja y lamenta. De esta manera el terapeuta se anticipa, a lo que el cliente
aún tiene que realizar.
El quinto orden de la ayuda sería entonces el amor hacia cada persona,
tal cual es, aún cuando sea muy distinta. De esta manera le abro mi corazón y le doy un lugar. Lo que se reconcilia dentro de mi corazón, también puede
reconciliarse en el sistema del cliente.
El desorden sería la indiferencia y el juicio sobre otros. El que
verdaderamente ayuda, no juzga.